sábado, 24 de octubre de 2009

caut

Me he animado a publicar mi testimonio en mi li libro “Cautiva” para que quede para mi hijo y las nuevas generaciones que él represente, porque deseo un país en el que primen la reconciliación, el perdón, la tolerancia, el crecimiento y la paz.
por Clara Rojas

Mi libro Cautiva: Me parece que el mejor legado que puedo dejar a mi hijo es mi experiencia vital. Quiero que Emmanuel entienda que su mamá es una mujer feliz a pesar de la adversidad que afrontó y que, con la ayuda de Dios, tuvo la fuerza de superar.
Por Clara Rojas

Mamita,
Me siento confiada en que las cosas ocurren por alguna razón. Confío plenamente que el estar con Ingrid, en medio de este conflicto tan absurdo, de alguna manera permita que la vida se restablezca en Colombia. Confía en Dios, todo el tiempo. Espero reencontrarnos pronto,
Tu hija del alma.
Por Clara Rojas

Yo seguía muda, me había impactado terriblemente ver nuestro secuestro en televisión como un hecho consumado y contemplar el regocijo de los guerrilleros. Me acosté en la cama repitiéndome: “¡Dios mío, estoy secuestrada, sí, estoy secuestrada!”. Y se me escurrían lagrimones por las mejillas. Esaba agotada y la noche era oscurísima. Cerré los ojos y me encomendé a Dios, con la angustia en el alma, hasta que el sueño me venció.
por Clara Rojas

Aún hoy me resulta difícil entender cómo sobreviven los pobladores de aquellas zonas. Sin más caminos que los ríos, sin embarcaciones, sin suministros de comida, ni de medicamentos, sin ropas, ni calzado apropiados, sin información, sin luz e…léctrica ni combustible para los alimentos, sin madera y las palmas húmedas que de allí se extraen y que continuamente son presa del gorgojo y el comején.
por Clara Rojas

Ahora, cuando pienso en aquel día, trato de recordar qué pasó entonces por nuestras mentes y no lo logro. Tampoco recuerdo que mantuviéramos ningún diálogo especial entre nosotras. La cruda realidad en la que estábamos sumidas era, sin duda, superior a nuestra capacidad de entendimiento.
por Clara Rojas

Muchas personas me preguntan si he cambiado o si sigo siendo la Clara de antes del secuestro. Yo les digo que sí, que en parte sigo siendo la misma, sólo que con una cicatriz en el vientre y una huella bien honda en el pensamiento y en el corazón, que espero se logre borrar con el paso de los años. una inquietud en su corazón.
por Clara Rojas

Sí, agradezco a Dios la bendición que me ha concedido de reencontrarme con mi madre, con mi hijo Emmanuel, con mi familia y amigos, con todos los que más amo
por Clara Rojas

Cada mañana me despierto muy temprano con el piar de los pajaritos. En la sabana de Bo gotá, donde vivo, el aire es frío. Disfruto del paisaje de las montañas desde mi ventana, y no hay mañana que no dé gracias a Dios por estar viva.
por Clara Rojas

El avión aterrizó y enseguida vi a través de la ventanilla que la pista del aeropuerto de Maiquetía, cercano a Caracas, estaba llena de gente. En torno a la escalerilla de la aeronave se había arremolinado una multitud de periodistas. Yo seguía mirando
ansiosa para ver quién se encontraba allí y por fin, a lo lejos, distinguí a mi madre que se acercaba caminando lentamente.
por Clara Rojas

En la relación con mi hijo, que por supuesto es un trabajo permanente y continuo, hemos avanzado mucho. Hoy nos sentimos muy bien juntos y hemos alcanzado un grado de armonía y entendimiento importantes. A principios de 2008 estuvimos viajando en familia durante un periodo de mes y medio. Luego nos tocó concentrarnos en el tema de la salud, y una vez que completamos todos los exámenes médicos, establecimos un calendario de intervenciones pues los tres debíamos pasar por el quirófano.
por Clara Rojas


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Publicado por cautiva-cr @ 17:13
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